El ministro del Interior defendió este miércoles en el Parlamento el presupuesto de seguridad para el próximo año, calificándolo de «técnico» y «estricto». La presentación, sin embargo, fue recibida con fuertes críticas por parte de la oposición, que lo tildó de insuficiente para abordar los desafíos de seguridad ciudadana que enfrenta el país. El ministro argumentó que el presupuesto, aunque ajustado, permitirá cumplir con la promesa de campaña del gobierno de incorporar 2.000 nuevos agentes policiales al servicio durante el resto del mandato presidencial (quinquenio). Señaló además que los recursos se destinarán a reforzar la tecnología y la capacitación policial.
La oposición, por su parte, destacó la falta de inversión en programas de prevención social del delito y en el fortalecimiento de la justicia. Criticaron la ausencia de medidas innovadoras para combatir el crimen organizado y argumentaron que el aumento de la plantilla policial, sin un plan integral de seguridad ciudadana, no será suficiente para reducir los índices de criminalidad. Los partidos opositores solicitaron al gobierno una revisión del presupuesto, abogando por un aumento significativo de los recursos destinados a la seguridad pública y a políticas que ataquen las causas de la delincuencia. Se espera que el debate sobre el presupuesto continúe en los próximos días, con la posibilidad de enmiendas y negociaciones entre las distintas fuerzas políticas.