El Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, ha activado un equipo de trabajo con el propósito de garantizar la continuidad del suministro de fertilizantes a través del estratégico estrecho de Ormuz. Esta medida, según informó su portavoz el viernes 30 de marzo de 2026, surge ante la creciente inquietud de la ONU por el abastecimiento de estos insumos vitales para los sistemas de producción alimentaria.
Con la persistencia del conflicto en la región de Oriente Medio y la amenaza de una escalada, el equipo se considera una respuesta proactiva. Stephane Dujarric, portavoz de Guterres, advirtió que las posibles perturbaciones en el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz podrían desencadenar repercusiones en cadena que incidirían negativamente en las necesidades humanitarias y la capacidad productiva agrícola en los próximos meses. Remarcó que una «intervención urgente es crucial para atenuar estas consecuencias».
Datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) revelan la trascendencia de esta ruta: aproximadamente el 30% del comercio global de fertilizantes transita por esta vía marítima clave.
Este equipo de trabajo, de carácter «especializado», tendrá como misión principal formular y sugerir estrategias técnicas destinadas a agilizar el intercambio de fertilizantes, incluyendo sus componentes esenciales, a través del estrecho. Contará con la participación de diversas agencias internacionales y operará en coordinación estrecha con los Estados miembros pertinentes de la ONU. Dujarric también mencionó que el Secretario General ha mantenido conversaciones telefónicas recientes con autoridades de países como Irán, Estados Unidos, Pakistán, Egipto y Baréin.
La formación de este grupo coincide estratégicamente con el comienzo de la temporada de siembra en numerosas regiones agrícolas de relevancia global, periodo en el que la demanda de fertilizantes es elevada.
Máximo Torero, economista jefe de la FAO, había indicado el jueves anterior que una extensión del conflicto de una o dos semanas podría ser gestionada por los mercados. Sin embargo, alertó que un bloqueo de tres meses tendría un impacto devastador para los agricultores a nivel mundial, anticipando una disminución significativa en las cosechas de cereales como el trigo, el arroz y el maíz. (Fuente: AFP)