El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través de su Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), implementó una prohibición inmediata sobre la extracción, transporte y comercialización de tres especies de moluscos bivalvos. La medida, que entró en vigor el pasado viernes 24 de abril, afecta a las almejas, mejillones y berberechos procedentes del departamento de Rocha y se mantendrá activa hasta nuevo aviso. Se enfatizó que esta restricción no abarca el consumo de otros productos de la pesca industrial o artesanal capturados en la misma zona del territorio nacional, tales como pescados, calamares y camarones. La mencionada dirección del MGAP dio a conocer que la decisión se tomó tras los resultados de análisis realizados en moluscos bivalvos recolectados en Rocha, los cuales revelaron la presencia de toxinas lipofílicas. Estas sustancias tóxicas, generadas por el fenómeno de la marea roja, representan un riesgo potencial para la salud humana si son ingeridas. Por esta razón, y en estricto cumplimiento del artículo 121 del Decreto Nº 115/018, se procedió a establecer la prohibición de forma inmediata. La intoxicación en humanos puede manifestarse con síntomas nerviosos o gastrointestinales, dependiendo de la especie de microalga involucrada. Adicionalmente, se pueden observar impactos negativos en la fauna acuática, llegando a causar la mortandad de peces, aves y mamíferos marinos. Cualquier infracción a esta disposición oficial será sancionada conforme a lo establecido en el Capítulo X de la Ley N° 19.175, de fecha 20 de diciembre de 2013, según se añadió. **Entendiendo la marea roja** La marea roja, también conocida como “Floraciones de Algas Nocivas (FAN)”, se define como la proliferación excesiva de microalgas con capacidad de producir toxinas. Es importante destacar que no se trata de una marea en el sentido literal, ni está necesariamente asociada a un cambio visible en el color del agua. De hecho, en la mayoría de los casos, estas proliferaciones masivas de microorganismos («blooms») no alteran la coloración del agua, pasando desapercibidas para el ojo humano. Por ello, para detectar la presencia de estas microalgas tóxicas y determinar la toxicidad de los moluscos, es indispensable realizar estudios microscópicos del agua y de los propios bivalvos. **Protocolo de actuación en Uruguay** Las mareas rojas suelen originarse en áreas donde las condiciones ambientales, como la luz, la temperatura, la salinidad y la disponibilidad de nutrientes, son óptimas para el desarrollo de estas especies tóxicas. Generalmente se presentan en zonas costeras con un buen aporte de nutrientes y que ofrecen resguardo de vientos intensos, como bahías, estuarios o mares interiores. Desde el año 1980, la Dinara, como autoridad competente en Uruguay, mantiene un programa de monitoreo constante de biotoxinas en moluscos bivalvos y fitoplancton nocivo. Este programa se extiende a lo largo de la costa atlántica del país, cubriendo las principales zonas de extracción comercial, incluyendo Piriápolis, Punta del Este, La Paloma, Arachania, Valizas, Punta del Diablo, La Coronilla y Barra del Chuy. Dado que no existen antídotos para estas toxinas, la única estrategia efectiva es la prevención y la emisión de alertas a la población mediante la activación de vedas. Una vez que la toxicidad deja de detectarse en los moluscos, se procede al levantamiento de la veda, sin que exista un plazo fijo para la superación de la adversidad.

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