[El mercado de ganado gordo registra un nuevo impulso en sus cotizaciones, con valores que superan los US$ 5,60, en un contexto marcado por una actividad de faena inusualmente reducida. La demanda por hacienda lista para el sacrificio ha cobrado fuerza, mientras que la escasez de oferta de animales terminados continúa siendo la principal característica. La faena del mes de abril alcanzó su nivel más bajo desde septiembre de 2013, una clara señal de la limitada disponibilidad de ganado gordo en el mercado, lo que sugiere una sostenida firmeza en los precios. Las cotizaciones de la hacienda terminada acumulan cinco semanas consecutivas de incremento, tras la corrección de precios observada en marzo. Esta tendencia alcista se consolida incluso durante el período de faena de animales provenientes de corrales de engorde destinados a la cuota 481, un momento que tradicionalmente tiende a moderar las valoraciones. La disponibilidad de ganado criado a pasto permanece restringida, y el sector industrial manifiesta un interés creciente por ejemplares de características especiales. La diferencia de precios y plazos de entrega entre frigoríficos se ha reducido, observándose cargas expeditivas, usualmente en un lapso de alrededor de siete días. Al finalizar la semana, las transacciones para novillos se ubicaron entre US$ 5,50 y US$ 5,60 por kilogramo, mientras que las vacas alcanzaron valores de US$ 5,20 a US$ 5,30 por kilo, con primas adicionales para partidas de hacienda selecta. En la región norteña del país, se registraron operaciones que superaron estas cifras. Las vaquillonas, impulsadas por la demanda del abasto interno, se cotizan entre US$ 5,50 y US$ 5,60 por kilo. Diego Arrospide, director de Escritorio Arrospide, comentó que “la principal característica hoy es la buena demanda y firmeza de precios para los ganados especiales y pesados, que siguen saliendo a cuentagotas”. El consignatario añadió que percibía una tendencia hacia la «estabilidad en los precios». Hasta el momento, no se percibe un ingreso significativo de volumen al mercado. Aunque se ha notado un leve incremento en la oferta de vacas y algunos lotes del norte con mayores expectativas de valor, particularmente en áreas con condiciones forrajeras óptimas. No obstante, para Arrospide, un crecimiento considerable en la disponibilidad de ganado a mediano plazo no es previsible, considerando un otoño benéfico para la actividad ganadera con pasturas en pleno desarrollo. Se anticipa que un mayor volumen de hacienda terminada podría surgir hacia fines de mayo, coincidiendo con el descenso de las temperaturas. Arrospide proyecta un “mercado que va a seguir firme, porque las señales que hoy transmite la industria son esas”. El operador expresó su deseo de que se logre una “estabilidad en estos precios que son excepcionales para el productor y que sean sanos para la industria también”. José Manuel Rodríguez, director de Agro Consignas, opinó que el incremento en la oferta no está directamente vinculado al nivel de precios. “Más allá de que la industria salga a pagar valores exorbitantes, no va a aparecer la oferta”, afirmó. Agregó que «no da el ganado ofrecido para que las plantas trabajen a un 50%», una situación de elevada capacidad ociosa que es señalada por el sector frigorífico, con varias instalaciones enfrentando desafíos para completar sus jornadas de procesamiento. La actividad de faena de bovinos en abril fue la más reducida en más de tres décadas para ese mes, totalizando 130.357 cabezas, con expectativas de recuperación en mayo. Al considerar todos los meses, este volumen representa el más bajo desde septiembre de 2013. La faena del mes anterior experimentó una contracción del 39% en comparación con el año previo, y en el primer cuatrimestre del año, la disminución acumulada alcanza el 18%. Una tendencia análoga se observa en Argentina, con un descenso del 20% en la faena de abril y una reducción del 10% en el primer cuatrimestre. En tanto la industria local compite por la limitada oferta de hacienda, la demanda global de carne vacuna se mantiene vigorosa, sustentando cotizaciones en niveles sin precedentes. Según los datos preliminares del Instituto Nacional de Carnes (INAC), abril registró el valor de exportación más elevado para ese mes en la serie histórica, con un promedio de US$ 5.502 por tonelada, superado únicamente por el récord absoluto de US$ 5.799 alcanzado en marzo. A pesar de la limitada comercialización de ganado gordo, el segmento de hacienda de reposición exhibe una excelente actividad, tanto en las subastas por pantalla como en las transacciones directas entre particulares. En la reciente subasta de Lote 21, los terneros alcanzaron un nuevo récord, promediando US$ 4,13 por kilo, lo que representa un aumento del 1% respecto al remate previo y un 42% más que hace un año. El precio promedio por animal fue de US$ 737. Particularmente notables fueron los terneros livianos, que incrementaron su valor en un 6,5% sobre la puja anterior, llegando a un promedio de US$ 4,74 por kilo y un máximo de US$ 5,31. En las transacciones realizadas en el campo, Arrospide señaló que “todas las categorías de reposición están demandadas y hay colocación a muy buenos precios, apareciendo ya un volumen un poco más importante de ganados preñados”. En la plataforma Lote 21, las vacas preñadas registraron un promedio de US$ 1.308, con un aumento del 3% respecto al remate precedente, estableciendo un nuevo récord con una suba anual acumulada de US$ 260 por cabeza. La demanda ha sido impulsada por factores como la exportación de ganado en pie, los sistemas de engorde a corral y el consumo interno. Las categorías de animales livianos han experimentado una solicitud adicional, siendo las terneras especialmente valoradas por las favorables proyecciones para la cría.]

Fuente: Enlace Original

By

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *