La senadora Bettiana Díaz expresó su consideración de «poco serio» y «apresurado» respecto al cuestionamiento de la oposición al plan de seguridad del gobierno. Sus declaraciones se producen en la antesala de la interpelación que tendrá lugar este jueves en el Senado.
Este lunes, la bancada del Frente Amplio se reunió con el ministro del Interior, Carlos Negro, y la subsecretaria Gabriela Valverde, como parte de la preparación para el debate parlamentario. Díaz, representante del Frente Amplio, señaló que existe «mucha coincidencia» entre las inquietudes manifestadas por el senador colorado Pedro Bordaberry y lo expuesto previamente por Negro ante la Comisión Permanente.
Según Díaz, varias de las preguntas formuladas por la oposición han quedado obsoletas, especialmente aquellas relacionadas con la fecha de presentación, las fases y los detalles del Plan Nacional de Seguridad Pública, así como los proyectos de ley que el Poder Ejecutivo había anunciado para enviar al Parlamento. A su juicio, la temática «está bien abordada y es amplia, refiriéndose a problemas que todos identificamos».
La legisladora frenteamplista reconoció que las herramientas del Ministerio del Interior «nunca son suficientes» y que es fundamental reducir la percepción de inseguridad ciudadana al transitar por sus barrios. Puso énfasis en la persecución del crimen organizado, que va más allá del narcotráfico, y resaltó que los principales cabecillas de las bandas delictivas se encuentran tras las rejas, lo que contribuye a disminuir la tensión en ciertas zonas.
Díaz confía en que la puesta en marcha del programa «Más barrio», junto con las reformas normativas y otras iniciativas específicas, permitirán observar resultados tangibles. Insistió en su crítica al enfoque opositor, describiéndolo como «poco serio» y «apresurado», y defendió que el plan gubernamental se cimenta en un diagnóstico compartido. La senadora diferenció entre las perspectivas, afirmando que «una cosa es elaborar un plan de 14 o 16 medidas y otra muy distinta es construir una política de largo plazo; son enfoques diferentes con expectativas de resultados también distintas».