El sector lácteo uruguayo se prepara para un nuevo ciclo con una mezcla de optimismo y cautela, mientras los productores centran su atención en las negociaciones gubernamentales para asegurar una cuota de exportación de leche en polvo entera sin aranceles en China para 2026.
Justino Zavala, director de la Agremiación de Tamberos de Canelones (ATC), destacó que los volúmenes de leche enviados de los tambos a las industrias superan los del año anterior, impulsados por las excelentes condiciones productivas que se extendieron hasta diciembre. El directivo gremial añadió que la buena salud y los altos índices de preñez de las vacas sugieren una favorable parición durante el otoño. Asimismo, la estabilidad de los precios de los alimentos concentrados en niveles bajos contribuye a preservar márgenes de rentabilidad aceptables para el negocio, a pesar de la disminución en el precio de la leche, siempre y cuando las condiciones climáticas sean propicias.
No obstante, el precio de la leche al productor marca un inicio de año a la baja, con una disminución del 6% (cerca de $1 por litro), lo que lo sitúa $3 por debajo de lo percibido en enero de 2025. Aunque en dólares se mantendrá en torno a los US$ 0,40 por litro, este análisis de Zavala para El Observador subraya el perenne desafío que afrontan los productores en plena estación estival.
Zavala calificó el año 2025 como uno de los más destacados para la lechería, caracterizado por un incremento del 8% en la entrega a plantas, alcanzando los 2.200 millones de litros. Las exportaciones del sector crecieron un 13%, rozando los U$S 1.000 millones, y el precio de la leche al productor se mantuvo entre U$S 0,42 y U$S 0,44 por litro, asegurando márgenes operativos sólidos y un poder de compra consistentemente superior a 80 (tomando marzo de 2014 como base 100). Pese a los excelentes indicadores del mercado global y los altos niveles de producción, Zavala lamentó que la proporción del precio de la leche percibido por el productor se estancara en el 61%, idéntico al año anterior.
Sin embargo, el año 2025 estuvo marcado por una preocupante ola de cierres de plantas industriales. Zavala citó el caso de Calcar, que tras su cierre, reabrió parcialmente bajo nueva administración. También mencionó a Indulacsa (Lactalis), que, luego de adquirir Granja Pocha, clausuró su planta en Cardona, dejando a más de un centenar de empleados sin trabajo y procediendo a una reducción de productores con mínimos preavisos. Se estima, aunque las cifras finales aún no están disponibles, que más de 100 productores dejaron de suministrar leche a las industrias. Empresas como Claldy y, en particular, Coleme (cooperativa de Melo), también enfrentaron graves problemas, resultando en despidos significativos. La conflictividad laboral fue notable, especialmente en Conaprole, que cerró su planta de Rivera, si bien garantizó la reubicación de sus empleados.
Para 2026, el escenario se vislumbra más complejo. Recientemente, los mercados internacionales experimentaron caídas pronunciadas (cerca de US$ 1.000 por tonelada para la leche en polvo entera, principal exportación de Uruguay), atribuidas a una considerable expansión de la oferta de las principales regiones exportadoras frente a una demanda relativamente estable. Como contrapunto optimista, Zavala resaltó el incremento del 7,2% en el precio medio de la leche en polvo entera en la última subasta de Global Dairy Trade, ratificado posteriormente en la GDT Pulse del 13 de enero, situando el valor en US$ 3.400 por tonelada. Esta recuperación alimenta la esperanza de haber alcanzado un punto bajo en las cotizaciones y de una revitalización de la demanda.
Finalmente, Zavala enfatizó la vital importancia de que fructifiquen las gestiones del presidente Yamandú Orsi en su próxima visita a China, buscando asegurar una cuota de 50.000 toneladas de leche en polvo entera libre de aranceles, una medida clave para el futuro del sector.