El ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño, junto a autoridades de OSE, se presentó ante la Comisión Permanente del Parlamento para detallar las obras de agua potable y saneamiento que reemplazan al plan Arazatí, en una sesión celebrada el 20 de enero de 2026.
El principal punto de discordia planteado por la oposición radica en la exclusión de los trabajos en Solís Chico del paquete principal de obras, lo que implicaría un costo adicional estimado entre 50 y 60 millones de dólares. El diputado del Partido Nacional Juan Martín Rodríguez, en este contexto, las calificó como «un nuevo Antel Arena».
«Lo que le exigimos al gobierno y, en este caso, a las autoridades de Ambiente, es la máxima transparencia. La mayor de las certidumbres. Certezas temporales y científicas. Porque si en agosto se nos informó algo distinto, y a raíz de una o varias postergaciones en el plazo de renegociación, se introdujeron cambios, eso genera interrogantes: ¿por qué la dilación, qué hace falta?», inquirió el legislador.
Rodríguez prosiguió, advirtiendo que «los impactos no serán inciertos, sino ciertos e irreversibles una vez que ocurran, y el señor ministro, a quien reconozco como persona íntegra, es consciente de su rol como guardián ambiental del territorio. Mi preocupación es la misma que la del actual secretario de la Presidencia de la República: que esto no se convierta en un nuevo Antel Arena, porque si en cuatro meses el aumento fue de 50 o 60 millones de dólares, y el acuerdo aún no se ha firmado o se acaba de firmar según las respuestas, ni qué decir cuando esto empiece a desarrollarse».
En respuesta, el ministro Ortuño enfatizó la necesidad de estas obras, recordando la situación crítica en la que se encontraba OSE al asumir su gestión. «Todas las obras anunciadas en su momento por el gobierno y, en particular por nosotros en la interpelación del año pasado, se llevarán a cabo», aseguró Ortuño.
«Es una excelente noticia para el país, ya que busca y logrará asegurar el suministro de agua potable a la población del área metropolitana», afirmó, haciendo referencia también a la séptima línea de bombeo, un añadido al proyecto original.
El ministro añadió: «Hoy me refería a la diferenciación entre las obras que se ejecutarán en el marco de la renegociación de Arazatí y las que realizaremos mediante procesos licitatorios independientes, porque ya lo hemos expuesto en la interpelación y es pertinente reiterarlo, y porque es cierto que hubo una modificación que estamos comunicando de una de las obras a realizar, pero de forma independiente, al igual que Casupá, que son las obras vinculadas a Solís Chico».