El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, compareció ante la Comisión Permanente del Parlamento en una sesión clave. La convocatoria fue solicitada por el senador nacionalista Sebastián Da Silva, quien buscaba explicaciones sobre el cese de funciones de seis directores de la cartera en el interior del país. Da Silva cuestionó tanto las políticas ministeriales como los métodos empleados para la designación de nuevos cargos.
El legislador de la oposición subrayó que, si bien los contratos de los directores cesados estaban por finalizar, considera que deberían existir mecanismos más transparentes para la elección de los próximos responsables. Presentó seis interrogantes específicos: la situación del director nacional de descentralización, Ricardo Texeira; si se realizó una evaluación de desempeño a los directores salientes; cómo se cubrirán las vacantes; cuándo prevé el Ministerio realizar un nuevo concurso de oposición y méritos; cuál será el procedimiento para el resto de las direcciones departamentales en el futuro; y si el Ministerio puede garantizar que los nuevos directores no serán designados por compromisos políticos.
Fratti concurrió acompañado por el subsecretario Matías Carámbula y la directora general de Secretaría, Cecilia Riera. El ministro refutó las acusaciones iniciales, afirmando que «no hubo despidos ni ceses» en el sentido que se ha planteado. Explicó que se notificó a ciertos directores sobre la eventualidad de no ser considerados para futuras designaciones, dado que el proceso legal para nombrar reemplazos toma entre dos y cuatro meses, y no es viable informar una desvinculación con tan poca antelación. Fratti enfatizó que estas acciones están dentro de sus facultades.
Da Silva, por su parte, criticó lo que percibió como un cambio de criterio, acusando al Frente Amplio de «acomodar a los amigos». El senador arremetió con una descripción peyorativa de un «gaucho progre» con «mocasines, matecito, carretilludo y barba», a quien tildó de «incapaz de dirigir nada» y de «vivir del Estado». Da Silva insistió en obtener claridad sobre si las nuevas designaciones se harían por «nombramientos directos» o mediante concurso.
En sus palabras finales, Da Silva exhortó a Fratti a «reconocer el enorme respaldo» inherente a su cargo, no por su persona, sino por lo que representa ser ministro de Ganadería en el Frente Amplio. Afirmó que el cargo «es una papa», destacando la férrea defensa que los partidos Nacional y Colorado brindan al campo en el Parlamento. Instó a Fratti a «ponerse el traje de ministro» y a enfocar las discusiones en los desafíos del sector agropecuario para capitalizar ese respaldo político.
El ministro Fratti aclaró que la decisión sobre los directores no se basaba en una evaluación de desempeño individual, sino en la búsqueda de «perfiles» acordes a la visión que la cartera desea impulsar. Expresó su interés en que una próxima comisión de Ganadería aborde temas sustantivos como el control de garrapatas, el aumento del procreo y el sistema de despacho de tropa digital, el cual permite monitorear el ganado en tiempo real y que será obligatorio a partir de marzo.
Cabe destacar que la oposición también había propuesto tratar la problemática de la sequía en el país, un punto que no obtuvo el respaldo de los legisladores oficialistas para ser incluido en la agenda de la convocatoria.