Al concluir una nueva semana en el ámbito ganadero, los valores de la hacienda gorda mostraron una clara tendencia alcista, reflejando una mayor actividad comercial y una oferta limitada. Este escenario favorable se vio impulsado significativamente por las precipitaciones recientes, que brindaron un respiro vital a la producción, especialmente en las zonas del sur del país.
La industria frigorífica ha intensificado la búsqueda de ganado en las semanas previas a la apertura de la cuota 481 en febrero, con faenas de animales de corral programadas para la próxima semana. José Manuel Rodríguez Riestra, director de AgroConsignas Negocios Rurales, describió este período como «un momento de gran competencia entre las plantas para asegurar su materia prima».
La notable variabilidad de precios observada días atrás ha disminuido, y los novillos de calidad superior lograron cotizaciones de hasta US$ 5,30 por kilo en partidas exclusivas. Los valores de referencia para vacas de punta se situaron entre US$ 4,90 y US$ 4,95 por kilo, mientras que las vaquillonas oscilaron entre US$ 5,15 y US$ 5,20 el kilo. Las entradas al frigorífico se mantuvieron ágiles, con plazos de alrededor de una semana. Los operadores destacaron una preferencia por las carcasas de mayor peso, si bien todas las categorías experimentaron una rápida colocación.
A pesar del repunte, Martín Secco, director de Frigorífico San Jacinto, comentó en radio Rural (Tiempo de Cambio) que el actual valor de la hacienda gorda «aún resulta un precio incómodo». No obstante, Secco mostró optimismo de cara a 2026, indicando: «En 2025 proyectábamos un volumen menor del que se dio, por lo que el mercado ajusta en función del clima y los precios… Ahora tenemos una gran expectativa de un excelente destete y un entore significativo, lo cual es crucial para los próximos dos o tres años».
Las recientes precipitaciones jugaron un rol decisivo, infundiendo confianza en los productores para retener su ganado y continuar añadiendo kilos. Se observaron mejoras en la condición corporal de los animales, contrastando con las pérdidas sufridas por la sequía en algunas regiones. Aunque el inicio de año suele caracterizarse por una menor actividad, la faena de la semana anterior alcanzó los 40.844 vacunos, un incremento del 46% respecto a la semana previa y muy superior a los 15.131 registrados en el mismo periodo de 2025. Destacó el predominio de las hembras faenadas, con 24.854 cabezas frente a 19.144 novillos.
El sector se beneficia del respaldo del mercado internacional, evidenciado por un precio de exportación de carne vacuna que, según datos preliminares del Instituto Nacional de Carnes (INAC) divulgados este viernes, se ubicó en US$ 6.531 por tonelada entre el 4 y el 10 de enero, y en US$ 5.337 durante los últimos 30 días móviles.
En el segmento de reposición, la actividad comercial en el campo se mantiene moderada, pero con valores estables que siguen la firmeza del ganado gordo. Los corrales, por su parte, reportan gran dinamismo, con cargas planificadas desde diciembre y la concreción de nuevas adquisiciones. La reciente publicación del informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que pronostica una robusta producción de maíz a nivel global y regional, consolida la expectativa de un segundo año consecutivo con una relación de precios muy ventajosa para el uso de maíz en la alimentación ganadera. Asimismo, el mercado de exportación en pie muestra una buena evolución, con especial demanda de terneros, terneras y novillos.
El mercado ovino también exhibe una demanda constante, con precios de referencia cercanos a los US$ 5,60 para el cordero, US$ 4,65 para los capones y US$ 4,59 para la oveja. Rodríguez añadió que «estamos concluyendo la zafra del cordero mamón, con un mercado que se mantiene estable, aunque con una ligera tendencia a la baja».