El ministro de Economía y Finanzas (MEF), Gabriel Oddone, anunció el 4 de febrero de 2026 la inminente puesta en marcha de un conjunto de reformas a nivel microeconómico, argumentando que son esenciales para dotar a la economía uruguaya de «condiciones de competencia». La declaración tuvo lugar durante su exposición en el Foro Uruguay Global, instancia inaugural de Agro en Punta Expo & Business, cuyo eje temático es «Factor clave: el agro como impulsor del crecimiento económico de la región».
Desde el Centro de Convenciones de Punta del Este, epicentro de este «hub regional de agronegocios» que se desarrolla del 4 al 6 de febrero, Oddone informó ante un auditorio completo que, durante el primer semestre de 2026, estas transformaciones microeconómicas se enfocarán en reducir los costos de producción y aumentar la eficiencia.
El titular del MEF explicó que, basándose en un informe de Presidencia de la República sobre su participación en el evento, el gobierno impulsará a partir de este año una agenda que abarca reformas microeconómicas, ajustes regulatorios y medidas de promoción económica. Algunas de estas acciones requerirán tratamiento legislativo, mientras que otras se definirán mediante cambios regulatorios por parte del Poder Ejecutivo.
Oddone ilustró la necesidad de estas modernizaciones citando numerosos «mecanismos regulatorios que forman parte de una economía antigua». Entre ellos, mencionó la tasa de Aplicación de Normas de Seguridad Equivalentes (ANSE), ya derogada por la actual Ley de Presupuesto. Esta tasa gravaba el comercio internacional para financiar la actividad de estiba, continuando la recaudación de US$ 8 millones anuales incluso después de que dicha actividad «desapareciera» en la década de 1990.
El ministro anticipó que estas reformas generarán «alteraciones de equilibrios» y tocarán «intereses del sector privado» durante la fase de transición. Señaló la energía, la logística, la forestación y la innovación como «áreas cruciales» donde el país debe trabajar para reducir sus «costos de acceso» y potenciar el suministro de servicios. También hizo referencia a la revisión de la gobernanza del sistema portuario y a la baja en los costos del transporte por carretera, destacando que «conversar el tema de los bitrenes y los tritrenes, es crucial para la economía del interior y del sector agropecuario».
Oddone aclaró que Uruguay no tiene la escala ni la «aspiración de convivencia» para convertirse en un «país barato». «La única forma de convertirnos en un país barato es afectar los ingresos de las personas de manera severa», afirmó, un camino que el país no transitará. Explicó que «este gobierno ha decidido que no es la macroeconomía la que va a generar las condiciones de competitividad y eficiencia para que los sectores expuestos al comercio internacional puedan competir; de intentar hacerlo, seguramente fracasaríamos o, en un caso alternativo, afectaríamos la variación de la tasa de inflación o de los precios».
En este contexto, el ministro considera que Uruguay necesita acelerar su tasa de crecimiento para hacer sostenible su modelo de convivencia. «Esa es la razón por la cual en el gobierno estamos firmemente comprometidos en promover una agenda que incluya los temas de crecimiento como primer factor», dijo. Adicionalmente, se busca fortalecer el modelo de convivencia abordando problemas estructurales como la pobreza infantil y desafíos emergentes relacionados con la seguridad.
Como ejemplo de éxito, Oddone citó los cambios en el sector agropecuario durante los últimos 25 años, impulsados por la incorporación de ciencia y tecnología. Según el ministro, esta es la razón por la cual Uruguay se ha vuelto más competitivo, eficiente y activo en mercados globales, definiendo que «el ejemplo del agro es el camino que el resto de los uruguayos tenemos que seguir».
En cuanto al financiamiento productivo, el jerarca recordó que el crédito en Uruguay, medido como porcentaje del PIB, asciende al 30%, en contraste con el 50% promedio de los países de la OCDE. «Tenemos que lograr que nuestro sistema financiero esté más presente en el financiamiento de la actividad productiva», enfatizó. Para ello, el sistema financiero deberá «introducir modificaciones en su funcionamiento», lo cual es parte de la agenda, incluyendo un aumento en los créditos hipotecarios y el desarrollo de un mercado de valores, donde las empresas públicas tendrán un rol «relevante».
En otro tramo de su disertación, Oddone describió un «escenario convulso» global, donde los consensos internacionales de los últimos 70 años se encuentran «en crisis», con principios como la libre movilidad de bienes, personas y capitales «bajo controversia». En este marco, el ministro recordó la relevancia de los principales socios comerciales de Uruguay: China para bienes, Estados Unidos para servicios, la Unión Europea como origen principal de la inversión extranjera, y el vínculo privilegiado con Argentina y Brasil.
Este complejo panorama obliga a Uruguay a mantener un «equilibrio cuidadoso» en sus vínculos geopolíticos y económicos. Oddone destacó los diálogos para la posible adhesión al Acuerdo Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), la evaluación de integrar la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la reciente firma del acuerdo con la Unión Europea a través del Mercosur y la misión oficial del presidente Yamandú Orsi en China.
Finalmente, el ministro Oddone enfatizó que Uruguay es «el país más estable, más predecible, con mayor estabilidad política, con mejor clima de convivencia», cualidades que consideró «condiciones elementales para el desarrollo de negocios de largo plazo».