Los habitantes de Villa Esperanza han elevado su voz, demandando mayor seguridad y denunciando la ocupación forzosa de sus hogares y parcelas. Según testimonios recogidos por Subrayado, la comunidad describe la situación como «la ley del más fuerte», atribuyendo esta realidad a la percibida inacción de las fuerzas policiales.
Una de las residentes relató poseer múltiples denuncias, sin ver respuesta alguna. Incluso, mencionó que en una ocasión reciente, un sábado, se le negó la posibilidad de registrar una denuncia por carecer de la documentación formal de su terreno. Otra vecina presentó una denuncia por sustracción de materiales, expresando su frustración con la impunidad reinante. Detalló cómo ciertos individuos provocaban altercados de forma habitual, lo que llevó a su hermano a involucrarse en una discusión. «La dinámica con estas personas es complicada; es difícil establecer un diálogo o alcanzar un consenso. Se nos trataba como si nosotros fuéramos los transgresores de la ley», lamentó.
Una tercera habitante compartió su intención de abandonar su residencia actual debido a conflictos vecinales. Relató un incidente en el que, un sábado, individuos irrumpieron en su propiedad, apoderándose de sus bienes. Incluso, desmantelaron la pequeña vivienda de madera de su prima, llevándose todos los elementos. Subrayó que estos sucesos están marcados por la violencia y las amenazas, afirmando que «prevalecen porque son numéricamente superiores y poseen armamento». Con preocupación, añadió que «no es un hecho aislado» y manifestó su temor de «dejar a mis hijos solos mientras salgo a trabajar, por lo que pueda ocurrirles». Una de las voces admitió haber ocupado su terreno ante la necesidad de brindar un techo a sus hijos, pero enfatizó que en ningún momento despojó a otra persona de sus pertenencias o propiedades.