En un momento estratégico, la delegación oficial uruguaya más extensa de la que se tiene registro ha partido hacia China, congregando a diversas autoridades gubernamentales y más de un centenar de empresarios de múltiples sectores. Estos representan a importantes cámaras y organizaciones privadas, como la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Federación Rural (FR), Conaprole, así como frigoríficos, exportadores de granos y otros actores fundamentales de la agroindustria y la manufactura.
Esta visita se produce en un escenario global dinámico, donde China ha brindado estabilidad al sector cárnico al implementar un sistema de cuotas por nación, beneficiando a Uruguay con condiciones ventajosas. Las reconfiguraciones de las alianzas comerciales internacionales, en parte impulsadas por la postura activa de Estados Unidos, han revitalizado el atractivo de Uruguay y el Mercosur para diversas economías globales.
**El valor de China para Uruguay**
Para Uruguay, China representa un socio comercial de gran envergadura. Recientemente, el país sudamericano ha asegurado un contingente significativo para sus exportaciones de carne bovina al gigante asiático, superando las 300 mil toneladas, lo cual excede considerablemente las proyecciones de exportación anuales de unas 200 mil toneladas, eliminando así cualquier limitación práctica. Esta excelente relación bilateral se subraya por la visita de alto nivel, que tiene lugar antes del primer aniversario del actual gobierno, un gesto diplomático muy apreciado en China. Liderada por el presidente Yamandú Orsi, la comitiva de más de 150 integrantes incluye a varios ministros, como Alfredo Fratti de Agricultura, Ganadería y Pesca, además de intendentes y directivos de entidades clave como el INAC, INIA e Inale. El periplo abarcará las ciudades de Beijing y Shanghái, desarrollándose entre el 1 y el 7 de febrero.
La industria cárnica, tanto vacuna como ovina, es fundamental para Uruguay. Las exportaciones de carne de vacuno y sus subproductos alcanzaron los 936 millones de dólares, aunque fueron superadas por la soja (1.221 millones de dólares) y la celulosa (1.055 millones de dólares). China también desempeña un papel vital como mercado para la lana, un sector que experimentó una recuperación en 2025. Si bien fue un destino primordial para la carne ovina hasta 2022, su relevancia ha disminuido desde entonces. En el ámbito lácteo, durante la década anterior, China se mostró como un comprador relevante, generando esperanzas de que la demanda superaría la oferta de Oceanía, expectativas que hasta la fecha no se han materializado plenamente.
Más allá de consolidar las relaciones comerciales actuales, la industria cárnica uruguaya aspira a obtener la aprobación para exportar partes adicionales del ganado, incluyendo ciertos subproductos comestibles del sistema digestivo, como la lengua y la glotis, según fuentes del sector. Gastón Scayola, presidente del INAC, señaló la urgencia de avanzar en la habilitación de «cálculos biliares», un derivado de alto valor, y destacó la necesidad de certificar ocho plantas que aún no pueden exportar mondongo, producto que fue habilitado en 2024 y cuya autorización es crucial para dichas instalaciones. También se prevé explorar convenios en materia genética, incluyendo el intercambio de embriones. Con la evolución de los hábitos de consumo en China, Uruguay busca posicionar sus cortes de alta calidad en el segmento HORECA (hoteles, restaurantes e instituciones). Durante esta visita, se lanzará la campaña de promoción de la carne uruguaya de 2026 en China, con el respaldo conjunto de ambos presidentes. Fernando González, director del frigorífico Copayán, comentó desde la feria Gulfood en Dubái que percibe «mucha más atención a Uruguay de parte de los compradores chinos, especialmente en cortes de calidad y productos diferenciados».
**Interés de importadores chinos por asegurar negocios**
Un indicio positivo previo a la misión fue la notable afluencia de importadores chinos en la feria de Dubái, evidenciando su interés en asegurar acuerdos comerciales y existencias, especialmente al inicio de un año con oferta global limitada y una vez disipada la incertidumbre derivada de investigaciones previas, que culminaron en el actual esquema de cuotas. Un experto del sector señaló que, aunque existe mucha especulación, el mercado chino ha experimentado un alza significativa, si bien la situación podría variar si Brasil implementa cuotas por frigorífico o trimestre. Brasil, al enviar más del 50% de su carne vacuna a China, es vulnerable a eventuales aumentos arancelarios. Con un ritmo de exportación robusto en enero, surge la interrogante sobre lo que sucederá en la segunda mitad del año, cuando los exportadores brasileños podrían alcanzar su límite de cupo. A principios de año, los compradores chinos empezaron a aceptar precios más altos, con un aumento moderado en la primera quincena de enero que se intensificó a mediados de mes, resultando en incrementos de entre el 10% y el 15% para diversos cortes. El precio promedio de la carne vacuna uruguaya exportada se elevó de 5.200 a 5.500 dólares por tonelada entre diciembre y enero, impulsado en parte por la reactivación de las compras chinas tras una pausa en noviembre y diciembre. Scayola explicó desde Dubái que el año pasado China fue cautelosa con las habilitaciones debido al proceso de análisis de salvaguardias, y solo ahora, superado ese tema prioritario, las autoridades chinas pueden reorientar su atención. El presidente del INAC confía en que los resultados de los procesos de habilitación se obtengan antes de la feria SIAL en China en mayo, pero no descartó la posibilidad de ser sorprendidos con noticias positivas durante la actual visita.
Desde 2013, China se ha consolidado como el principal mercado para los productos uruguayos, mostrando un incremento constante año tras año. De acuerdo con las cifras de Uruguay XXI, es el destino número uno de las exportaciones de bienes de Uruguay, totalizando aproximadamente 3.493 millones de dólares en 2025, lo que representa el 26% del volumen total exportado y un aumento del 12% en comparación con los 3.118 millones de dólares registrados en el año previo.
**Colza en grano: Un hongo se interpone**
A pesar de la habilitación para las harinas de colza y soja uruguayas en China desde mayo de 2025, tras la firma de un protocolo fitosanitario, su impacto comercial ha sido mínimo. Una de las mayores decepciones de esta misión es la imposibilidad de conseguir la autorización para la exportación de colza en grano, debido a la estricta demanda china de ausencia de un hongo específico. El protocolo fitosanitario chino estipula que la colza debe estar completamente libre de plagas de interés, con especial énfasis en el hongo *Leptosphaeria maculans*, una especie común en Uruguay. Este requisito implica un análisis lote por lote (1 kg por cada 100 toneladas), lo cual, según un informe de trabajo de la misión, es «de difícil o imposible cumplimiento para nuestra realidad productiva» en términos prácticos. La presencia rutinaria de este hongo en Uruguay hace que garantizar su ausencia mediante el nivel de análisis exigido sea inviable para la certificación del grano uruguayo en este momento, según representantes de las asociaciones agrícolas participantes. La *Leptosphaeria maculans* provoca la «pierna negra» o cancro del tallo en los cultivos de colza, una enfermedad que un agricultor describió como «manejable con fungicida». Curiosamente, antes de la reunión de Davos, el expresidente canadiense Mark Carney obtuvo un acuerdo estratégico con China que permitió restablecer la habilitación de la colza canadiense. Este controvertido hongo es actualmente controlable en Uruguay y, notablemente, no es considerado una problemática en la Unión Europea, el mercado más importante para la colza uruguaya. Dentro del sector agrícola, la cooperación en sistemas de riego constituye un punto prioritario en la agenda, con la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) a cargo de coordinar las iniciativas pertinentes.
**¿Volverán los lácteos?**
El sector lácteo uruguayo ha experimentado una marcada disminución en sus exportaciones a China, especialmente desde 2023, año en que China formalizó tratados de libre comercio con arancel cero con Nueva Zelanda y, posteriormente, con Australia. Las cifras pasaron de superar los 100 millones de dólares anuales en 2022 a oscilar entre 5 y 8 millones de dólares en 2024 y 2025, dejando a la leche en polvo uruguaya en una posición desventajosa. El Instituto Nacional de la Leche (Inale) forma parte de la delegación, llevando consigo un memorando de entendimiento elaborado en conjunto con el MGAP, el Ministerio de Economía y Cancillería. Este documento busca establecer un acuerdo comercial y de complementación para el sector lácteo, con el fin de obtener algún tipo de cuota de acceso para la leche en polvo. Además del presidente de Inale, Ricardo de Izaguirre, la comitiva incluye a Gabriel Fernández y Juan Parra de Conaprole, junto a Fernando Lugea de la Sociedad de Productores de Leche de Florida. Tienen previsto visitar la compañía Yili, con la cual Conaprole firmó un acuerdo en 2025, con el objetivo de contrarrestar las desventajas arancelarias frente a Nueva Zelanda y fomentar la exportación de productos de mayor valor, incluyendo una partida de 500 toneladas de leche en polvo. A pesar de un crecimiento moderado en volumen, las importaciones chinas de lácteos mostraron una mejora en el precio por tonelada el año pasado, aumentando un 2% en volumen respecto a 2024 y un 13% interanual en términos monetarios, pasando de 12.148 millones a 13.668 millones de dólares.
**¿Más impulso para la lana?**
Las adquisiciones chinas de lana uruguaya presentan un crecimiento sostenido, beneficiadas por un notable repunte en el precio de la fibra. El acuerdo de libre comercio con la Unión Europea también fortalece las proyecciones a mediano plazo para uno de los dos principales destinos de la lana de Uruguay, siendo Europa y China los mayores importadores. China ha incrementado su demanda de lana sin procesar, lo cual restringe las oportunidades de valor agregado en el país de origen. La delegación incluye también a representantes del sector textil uruguayo.
**¿Cuál es la expectativa razonable?**
Las expectativas dentro de la sección de la delegación más ligada a los productores son de moderadas a cautelosas. El propósito central es fortalecer los lazos, intensificar progresivamente los intercambios comerciales y concretar acuerdos de complementación y cooperación. Dada la imposibilidad de conseguir la habilitación para la colza en grano, no se anticipan transformaciones inmediatas en este mes de febrero. Sin embargo, en el ámbito cárnico, se prevé la confirmación oficial de nuevas plantas aptas para exportar mondongo y la potencial inclusión de labios, glotis y quizás lengua en una futura visita del INAC en mayo. Reflejando la naturaleza de la milenaria nación, se comprende que el desarrollo de la colaboración comercial y tecnológica es un camino pausado, una inversión a largo plazo cuyos beneficios se manifestarán con el tiempo.