Aquí tienes una reescritura de la noticia, manteniendo la extensión y evitando el plagio:
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**TÍTULO:** Publicación de Trump impulsa el precio de la soja, generando un respiro para el sector
**CUERPO:**
A medida que los agricultores uruguayos continúan esperando con urgencia las lluvias, el mercado ofreció noticias alentadoras en los precios, particularmente para la soja.
**Fecha:** 7 de febrero de 2026.
**Informe de Blasina y Asociados.**
El sector agrícola uruguayo se enfrenta a una carrera contrarreloj para rescatar los cultivos de verano, en particular el maíz y la soja temprana, tras una nueva semana marcada por altas temperaturas y escasas precipitaciones.
Según estimaciones del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), la intención de siembra de maíz alcanzó un récord de 290 mil hectáreas esta semana, mientras que la superficie destinada a la soja se mantuvo casi estable, con una leve disminución de 6 mil hectáreas, totalizando 1,223 millones de hectáreas.
A su vez, el mercado estadounidense de soja experimentó un repunte inesperado de casi el 5%, llevando la cotización para la posición de julio de 2026 a US$ 418,5. Este incremento desafió las lógicas tradicionales de los fundamentos agrícolas y del mercado.
La causa de este ascenso fue un anuncio del presidente Donald Trump en redes sociales, donde informó que China había accedido a adquirir 20 millones de toneladas de soja de la zafra actual de Estados Unidos, incrementando la cifra previamente acordada de 12 millones de toneladas con su homólogo Xi Jinping. Este desarrollo ocurrió al día siguiente de la reunión entre el presidente chino y Yamandú Orsi.
Como resultado, las cotizaciones se dispararon, creando una «ventana de oportunidad» en Uruguay, donde los precios de referencia locales alcanzaron los US$ 380 por tonelada. Este nivel no se veía desde finales de noviembre, cuando los precios se vieron impulsados por las negociaciones entre Beijing y la Casa Blanca que resultaron en el acuerdo ya concretado de comprar 12 millones de toneladas de soja.
La estabilidad en los precios del petróleo también contribuyó a sostener las oleaginosas, configurando un momento propicio para la fijación de precios, antes de que las crecientes exportaciones brasileñas generen presión a la baja. En enero, Brasil exportó dos millones de toneladas, y la Asociación de Exportadores de Cereales estima que en febrero se alcanzarán los 11 millones de toneladas.
Las condiciones de sequía y calor en el Cono Sur, junto con la amenaza de pérdida de rendimiento en Argentina debido a la falta de lluvias, también impulsaron los precios. En Uruguay, donde los cultivos enfrentan un escenario muy desafiante, se vislumbra el fin de la sequía con pronósticos de precipitaciones significativas a partir del miércoles 11 de febrero. La gran incógnita es si estas lluvias llegarán a tiempo para preservar el potencial de márgenes positivos, ya afectados por los bajos precios previos. Para la soja y el maíz, ya se anticipaban rendimientos por debajo de los de la excepcional zafra anterior, y ahora se suman varios días de estrés adicionales.
En Chicago, el maíz culminó la semana con un leve saldo positivo, aunque la toma de ganancias por parte de los fondos el viernes restó el 1% de su cotización, erosionando gran parte de las ganancias semanales. La incertidumbre en el mercado de etanol de EE. UU. contribuyó a esta baja, mientras que la reducción en la estimación de cosecha de maíz en Argentina, de 58 a 57 millones de toneladas según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, ofreció cierto soporte. Fuentes privadas incluso proyectaron una caída mayor, hasta 54 millones de toneladas, ajustando las expectativas iniciales de rendimientos excepcionales debido a las favorables condiciones de siembra.
Por su parte, la colza en el mercado europeo alcanzó sus niveles más altos en euros desde noviembre anterior, llegando a 471,75 euros para la posición de febrero de 2027, impulsada por la solidez del petróleo que benefició a los aceites. Este precio se traduce en US$ 557 por tonelada y representa una cotización de US$ 495 en el mercado uruguayo, si bien no hay referencias activas al faltar varios meses para la siembra.
El trigo interrumpió una secuencia positiva de dos semanas, registrando un descenso de US$ 215 a US$ 213 por tonelada para la posición de diciembre de 2026 en la Bolsa de Chicago. A nivel local en Uruguay, las referencias se mantuvieron estables en US$ 180 por tonelada. La Dirección de Estadísticas Agropecuarias del MGAP reveló esta semana un rendimiento récord de 5.040 kilos por hectárea para la zafra de trigo recién concluida, abarcando 284 mil hectáreas cosechadas. Gracias a un aumento del 22% en la productividad respecto al año previo, el volumen total de producción superó los 1,4 millones de toneladas, marcando un máximo histórico.
Respecto a la cebada, la DIEA informó un área de 154.000 hectáreas, lo que representa una disminución del 43% en comparación con las cerca de 272.000 hectáreas de la zafra anterior. Sin embargo, el rendimiento alcanzó los 4.711 kg/ha, un 9% superior a la cosecha precedente y el tercer mayor registro histórico de productividad.
La cosecha de arroz se aproxima, con la esperanza de un incremento en los precios, que aparentemente han tocado su punto más bajo. En Brasil, las cotizaciones en reales han mostrado un ascenso gradual, alcanzando un equivalente a US$ 10,41, el valor más alto del año, aunque sigue un 40% por debajo de la referencia de hace doce meses.