Salvador Ferrer, CEO de Nobilis, participó en Agro en Punta 2026 para exponer sobre la trascendental importancia de vincular el sector agropecuario con el universo de las inversiones financieras. El economista subrayó el valor de esta conexión, destacando la agricultura como un activo estratégico fundamental en la administración de patrimonios.
Durante su intervención en el evento, que tuvo lugar del 4 al 6 de febrero en el Centro de Convenciones de Punta del Este, Ferrer enfatizó que las inversiones en el ámbito agropecuario y las inversiones financieras están mucho más interrelacionadas de lo que comúnmente se percibe. Argumentó que un portafolio financiero no entra en competencia con las inversiones agrícolas, sino que las complementa eficazmente, contribuyendo a una diversificación de riesgos más sólida.
El balance de Ferrer, compartido con El Observador, se dio tras una de las conferencias más relevantes del encuentro. La Sala Nobilis, el jueves 5 de febrero, acogió la charla titulada «El Agro dentro de la gestión patrimonial: cómo integrar la tierra con los activos financieros». Moderada por el periodista Nicolás Lussich, la mesa contó, además de Ferrer, con la participación de la economista María José Zerbino (Responsable de Mercado de Capitales), el contador Mauricio Tchilingirbachian (Gerente Comercial de Análisis Financiero) y el economista Sebastián Arena (Jefe de Mesa de Inversiones), todos miembros del equipo de Nobilis.
La presentación, que atrajo a un auditorio completo, comenzó con un análisis del contexto global antes de profundizar en ejes temáticos específicos. Ferrer explicó que se buscó ilustrar, incluso con metáforas, cómo los productores agropecuarios pueden estructurar un portafolio de inversiones, asimilando su lógica con la metodología de análisis de portafolios financieros.
Refiriéndose a la tierra como «el principal activo productivo», un bien finito, de largo plazo y descorrelacionado de otros activos financieros, Ferrer señaló que existen otras opciones al configurar una cartera de inversión. Por ejemplo, comparó al inversor en soja con la inversión en renta variable o acciones, ambos prometiendo buenos retornos a largo plazo, pero con una volatilidad considerable. En contraste, el inversor ganadero se asemeja a la inversión en renta fija o bonos, con menores expectativas de retorno, pero mayor estabilidad. Las inversiones forestales, por su parte, fueron equiparadas a las «inversiones alternativas» como bienes raíces o infraestructura, de naturaleza ilíquida y a largo plazo. Este segmento de la conferencia tuvo como objetivo tender puentes entre el razonamiento financiero y el del productor en la composición de su patrimonio.
Un capítulo posterior se centró en el apoyo que el sector financiero puede ofrecer para el financiamiento del ámbito productivo. Ferrer mencionó la necesidad, expresada por el ministro Gabriel Oddone en Agro en Punta, de desarrollar el mercado de capitales para fomentar un «círculo virtuoso de ahorro-inversión». En este sentido, Nobilis ha trabajado y tiene planes para seguir impulsando alternativas como fideicomisos financieros y obligaciones negociables, complementando el financiamiento bancario para proyectos agropecuarios.
Hacia el final, se abordó la cuestión del tipo de cambio. Ferrer analizó la debilidad global del dólar, mencionando su pérdida del 10% frente a las principales divisas en el último año y el resurgimiento del oro como activo de refugio. Atribuyó esta situación al «daño autoinfligido» por Estados Unidos a través de sus déficits fiscal y comercial. Al trasladar esta realidad al contexto local, Ferrer admitió que el éxito de la política monetaria uruguaya en la contención de la inflación ha podido exacerbar este problema, validando las intervenciones recientes del Banco Central y el Ministerio de Economía para «poner un piso» a la situación, aunque sin poder revertir la tendencia fundamental.
Ferrer, quien ha participado en todas las ediciones de Agro en Punta (anteriormente como presidente del Banco República) y cuya empresa Nobilis apoya el evento desde sus inicios, destacó el encuentro como un «espacio diferencial» para el sector agropecuario uruguayo, un ámbito de intercambio, negocios, networking y presentación de soluciones.
Respecto a Nobilis, donde asumió como CEO meses atrás, la describió como una empresa joven de menos de 10 años, pero que «hereda una trayectoria centenaria» de las corredoras de bolsa que la fundaron. Con más de 4.000 clientes uruguayos y activos bajo gestión que superan los US$ 1.500 millones, Nobilis se proyecta a seguir creciendo.
Finalmente, el economista abordó la importancia de la confianza del inversor, especialmente en un mercado uruguayo que ha sido «castigado» en los últimos dos años por problemas en fondos ganaderos e inmobiliarios. Afortunadamente, Nobilis goza de una sólida confianza. Ferrer informó que el BCU ha reconocido ciertas debilidades e incluyó en la Ley de Presupuesto una ampliación del perímetro regulatorio, lo que proporcionará un nuevo marco de seguridad para inversiones como los fondos ganaderos. Subrayó, en línea con el ministro Oddone, la baja proporción del crédito en Uruguay (30% del PBI) y la significativa oportunidad de crecimiento tanto para el crédito bancario como para el mercado de capitales, donde Nobilis, con su equipo profesional, confía en aportar «noticias positivas» para el necesario círculo virtuoso de ahorro e inversión que impulse el crecimiento del país.